Cómics para principiantes
La imagen genérica del lector de cómic que a todos nos ha venido alguna vez a la cabeza es la de un “freak” sin amigos que se encierra en su cuarto a devorar historietas de superhéroes. Imaginando que él mismo es un fotógrafo de día y un hombre araña cuando el peligro acecha, se sube las gafas con el dedo y pone cara de joven inadaptado.
Pese a la reciente moda de llamar “freak” a cualquier persona con aficiones ligeramente desviadas de lo habitual (¿es más freak un ávido consumidor de memes que alguien sin internet?), lo cierto es que la mayoría de los niños de los 80 leímos, unos más y otros menos, algún que otro Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Astérix, Tintín y todas las viñetas del Pequeño País, ese mítico regalo de reyes semanal.
Cogorzas históricas
En muchas ocasiones hemos oído eso de que “la historia la escriben los vencedores”. No vamos a contradecir aquí tan sabias palabras, más bien vamos a matizarlas. La historia la escriben los vencedores, de acuerdo, pero tenemos la suerte de que también la reciten los borrachos.
Viejóvenes
Un día como otro cualquiera, sentado en tu sofá mientras haces tiempo para ir a trabajar (probablemente de algo que no es aquello para lo que te has preparado durante años de universidad), surge la pregunta: ¿Se me está pasando el arroz?
Es un pensamiento bífido cuya respuesta es doble y se presenta en uno u otro sentido dependiendo del estado de ánimo del sujeto. En los días malos la respuesta es siempre un “SÍ” rotundo. Sí, eres demasiado mayor. Sí, deberías estar haciendo algo de provecho. Sí, cuando te des cuenta será demasiado tarde. Sí, eso son arrugas. En los días buenos aparece el mágico “NO”. No, ¡qué va!, eres joven. No, tienes energía y ganas, ¡vas a triunfar!. No, ¡pronto será descubierto tu gran talento y nadarás en monedas como el Tío Gilito!
Apuntes para el futuro
Ya ha quedado decidido. España ha entrado en una nueva etapa. A partir de ahora todo será diferente, vamos a experimentar el cambio que tanta gente esperaba y por el cual votaron el pasado mes de noviembre. Sí, amigos, ya está aquí, ha llegado el futuro del país y con él noticias tan esperanzadoras como la inhabilitación del juez Garzón o nuestros queridos recortes. Saldremos de la crisis y volveremos a prosperar, pero las reglas del juego han cambiado y tenemos que aprenderlas.
Yo, Turista
Cuando este blog ocupaba nuestros días teníamos muchas ideas. Algunas las publicábamos y otras se quedaban en el tintero. Después de mucho tiempo de sequedad cerebral lo hemos recuperado, y con él han vuelto algunos de esos borradores que nunca vieron la luz. Aquí va uno de noviembre del 2010:
Tras muchos meses sin actualizar, tras muchos meses trabajando en un gran museo y peor persona, ha llegado el momento de hacer el post recopilatorio de tantas experiencias con el turista universal. Es algo así como mi all-time, top 5 Estupidez Globalizada. Son esas cosas que ves día tras día y que, en una jornada igual a todas las demás, sin darte cuenta, decides apuntar en un ticket de caja. Porque, claro, servidora era dependienta en el museo, para no dejar dudas a quienes hayan pensado que era comisaria de exposiciones.




